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miércoles, 31 de agosto de 2016

Estofado de alcachofas con costillas adobadas y patatas


Receta de Estofado de alcachofas con costillas adobadas y patatas

* Ingredientes. Para seis personas.
- 12 alcachofas.
- 12 trozos grandes de costilla de cerdo.
- 6 patatas medianas.
- Aceite de oliva.
- Pimentón Dulce de La Vera.
- Perejil.
- Ajo en polvo.
- Sal.
- Agua.

* Elaboración
La noche anterior, en un recipiente untamos las costillas en un adobo, preparado con 100 ml. de aceite de oliva, dos cucharadas de perejil, dos cucharadas de ajo en polvo, una cucharada de sal, y dos cucharadas del pimentón dulce de La Vera, y lo dejamos tapado en el frigorífico.

Tomamos una olla y cubriendo su base con aceite de oliva, la ponemos al fuego. Cuando esté un poco caliente el aceite, vamos añadiendo las costillas adobadas, y a fuego muy lento, se van estofando, (van cediendo su jugo al aceite, sin dorarse la carne por fuera), moviendo la olla de vez en cuando para que no se fría del todo la carne. A continuación añadimos un poco de agua, sin llegar a cubrir las costillas, y dejamos cocer un poco.

Entre tanto, nos ponemos con las alcachofas, cortando los rabos y quitando las hojas duras, hasta dejarlas prácticamente sólo con el corazón (la parte más tierna). Las lavamos.

Añadimos más agua a la olla donde se están cociendo las costillas, de manera que quede cubierta en agua toda la carne. Y cuando empiece a calentarse, agregamos las alcachofas.

Preparamos entonces las patatas, partiéndolas en trozos con un ligero corte del cuchillo en la patata y arrancando cada trozo dirigiendo el cuchillo con un movimiento de la mano hacia atrás (hacia nosotros).
Antes de añadir las patatas a la olla, probamos de sal y rectificamos la condimentación del guiso, por si fuese necesario más sal o más pimentón. Y una vez a nuestro gusto el caldo, introducimos las patatas y todo a cocer a fuego lento, unos 20 minutos hasta comprobar que la patata está cocida.

sábado, 21 de febrero de 2015

Matanza del cerdo en Mahora (Albacete), en la fiesta de San Antón

En Mahora (Albacete), se celebra una matanza popular el día de San Antón, el 17 de enero, que recuerda a las matanzas que no muchos años atrás se hacían de manera habitual cada año en muchas casas de los pueblos, cuando se daba muerte al cerdo criado para este fin: servir de alimento durante todo el año a una familia.
De la matanza se comía, principalmente, junto con lo que daba el campo, y del cerdo -o del gorrino como se dice en las tierras de Albacete-, se aprovecha todo: del cerdo me gusta hasta los andares, como dice el dicho. Hasta los huesos, para dar sabor a suculentos cocidos, potajes... todo.
Y el día que se hacía la matanza, además de mucho trabajo se montaba muy buena fiesta en torno a la comida: en muchos lugares, a los niños se les daba el morro churrascado o la careta del cerdo bien asadita y bien rica, y los mayores, a prepararse un arroz muy sabroso elaborado a base de buenas presas del cerdo.
Yo de niña, lo he vivido y disfrutado en mi pueblo natal, Orellana la Vieja (Badajoz), y recuerdo las morcillas y los chorizos que pendían de ganchos, clavados en los troncos que formaban parte del techo de la casa de mis abuelos, en la cocina, para orearse y secarse ahí e ir disponiendo del embutido a lo largo del año.
Hacía mucho tiempo que no veía una matanza... y la he vuelto a ver en Mahora. Mis hijos no la habían visto nunca, hasta este momento, en la fiesta de San Antón de 2015 en este pueblo de Albacete.
Nos invitó nuestro amigo Toni -Antonio Martínez, el alcalde de Mahora-, que insistía en que fuéramos. Pasamos juntos un gran día. La fiesta empezó con el desayuno, en torno a las 10 de la mañana, con una chocolatada en la plaza y unas magdalenas.
Y seguidamente, a pocos metros de donde se servía la chocolatada, fue la matanza. Volví a impresionarme con los gritos del cerdo... pero el matarife sabe hacer bien el trabajo y no dura mucho este momento. Después, el rojo del desangrado; el fuerte olor a quemado de los pelos de la piel del animal, y a continuación, el espectáculo de anatomía y despiece del cerdo.
Muchos padres llevan a sus hijos para que vean este proceso que forma parte de nuestra cultura y tradición. Y cuando la fiesta coincide en día lectivo, hay profesores que llevan allí a sus alumnos para ver y aprender del momento.
Mientras se hacían estas labores, ya se habían preparado unas cuantas lumbres en un terreno justo al lado, y varias mujeres y algunos hombres esperaban junto a grandes mesas, barreños y cuchillos, para ir recibiendo las partes del animal, trabajar con ellas, y dejarlas preparadas para hacer a continuación la comida: ajo de mataero, las tajaditas con la carne del jamón y la panceta frititas, todo mezclado, y el arroz de mataero típico de Mahora, con hígado, costilla y jamón.

Entre las 2 y las 3 de la tarde comimos un plato con estas tres elaboraciones, cientos de personas que nos pusimos en la fila para la comida.
Antes de la comida, fue la misa a las 12 de mediodía, la bendición y reparto del pan bendito con anisetes -dicen los mayores del lugar que sin comes este pan no te resfrías durante todo el año-; la procesión con la imagen de San Antón, el patrón de los animales, y la bendición de los animales de compañía que con alegría y devoción llevan sus dueños: perros, gatos, pajaritos...

Por la tarde, continúa la fiesta después de la comida, con la subasta que prepara la Peña de San Antón con enseres y animales donados por la gente del pueblo, y lo recaudado es para una obra benéfica. También se hace un bingo popular.



Con mi marido y mis hijos, junto al alcalde de Mahora, Antonio Martínez.

domingo, 26 de octubre de 2014

Receta de Albóndigas a la Española


Esta comida está especial. Intento hacerla como lo hacía mi madre, me aproximo bastante. Son albóndigas de carne en salsa, con guarnición de patatas fritas a dados. Para comidas en familia, con los amigos, un gran plato.

Receta de Albóndigas a la Española

Ingredientes (Para 8 personas, según las raciones, o tener para varios días, que no viene nada mal).
- 1 kg. de carne picada de cerdo.
- 250 gr. de carne picada de ternera.
- 150 grs. de miga de pan remojada en leche.
- 2 huevos.
- 1 cucharada de ajo picado.
- 1 cucharada de perejil picado.
- Harina para rebozarlas.
- Aceite de oliva.
- Pimienta.
- Sal.

> Para la salsa
 - Aceite.
- Una cebolla grande.
- 2 zanahorias.
- 2 tomates o 200 gr. de tomate natural triturado de lata.
- 1 cucharada rasa de harina.
- 1 vaso de vino blanco.
- 2 vasos de caldo (agua y pastilla de caldo de carne).

> Para la guarnición 
- 3 patatas grandes, cortadas a dados.

Elaboración
Se mezcla la carne de cerdo y la de ternera. Se le añade la miga de pan remojada en leche, los huevos batidos, el ajo picado, el perejil, y salpimentamos. Lo mezclamos todo bien. Se forman las albóndigas, se rebozan en harina y se fríen, y a medida que se van dorando en el aceite caliente, se van pasando a la cazuela o la olla.
Para la salsa, ponemos aceite en una sartén. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla picadita, la zanahoria a trocitos y los tomates, por ese orden, que esto es importante. Se añade la cucharada rasa de harina. Se deja freír un poquito, y a continuación, el vino blanco. Pasados un par de minutos, agregamos el caldo y dejamos cocer despacio, una media hora. Se pasa por el colador sobre las albóndigas, y se deja cocer todo despacio, es decir, a fuego lento, durante unos 20 minutos.

Para la guarnición: Se cortan las patatas, a daditos. Y se fríen.


Se forman las albóndigas, se rebozan en harina y se fríen.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Berenjenas rellenas con carne y puré de patatas


Es tiempo de berenjenas y melones, entre otras verduras y frutas típicas de los meses de agosto y septiembre. Estando con la familia en Orellana la Vieja (Badajoz), mi tío Manuel Martín que es agricultor nos ha dado una bolsa llena de berenjenas moradas, buenísimas, y cerca de diez melones, muy dulces.
En fin, que nos hemos vuelto a Albacete bien cargados de buenos alimentos y repletos de la vitalidad que proporciona estar con la familia y los amigos del pueblo.
En Orellana preparé unas cuantas berenjenas de la manera que  voy a explicar, aprovechando lo que encontré en la cocina de la casa de mis padres. Para que aquí quede y a mí no se me olvide, porque nos gustó mucho a todos.




Receta de berenjenas rellenas con carne y puré de patatas

* Ingredientes
Para 12 personas (o tener para varias veces)
- 12 berenjenas.
- 250 gramos de carne picada de cerdo.
- 1 cebolla mediana.
- 5 dientes de ajos.
- 1 tomate de los grandes.
- Sal.
- Aceite de oliva.
- Pimentón dulce de la Vera.
- 70 gr. de puré de patatas en copos.
- Vaso y medio de leche.

* Elaboración
Lavamos las berenjenas, cortándoles previamente la caperuza verde del tallo, que desechamos. Partimos cada berenjena por la mitad, empezando el corte por el extremo donde estaba la caperuza, hacia abajo.
Con la puntilla, quitamos cuidadosamente la carne o pulpa de cada una de las mitades, dejándolas vacías para después rellenarlas.

La carne de las berenjenas la dejamos apartada en una fuente, tapada y al frigorífico, y las partes vacías las freímos ligeramente en aceite de oliva, sin llegar a cubrirlas el aceite. Les vamos dando la vuelta y las apartamos en otra fuente.

En el mismo aceite, haremos a fuego lento el sofrito de la cebolla y los ajos todo picado, y cuando esté pochado o casi transparente, añadimos el tomate natural. Damos unas vueltas y añadimos la carne picada de cerdo, previamente salpimentada.
Se va haciendo la carne a fuego lento, y finalmente añadimos la pulpa de las berenjenas. Vamos dando vueltas con una cuchara de madera, y a su vez, con la cuchara, iremos partiendo la pulpa, a medida que se vaya cocinando. Si vemos que hace falta añadir más aceite, lo hacemos, aunque el tamaño de la pulpa irá cediendo con el calor. Probamos de sal, y al apagar el fuego, añadimos una cucharada del pimentón dulce de la Vera.

Aparte, en una cazuela ponemos a hervir la leche, con un pellizco de sal. Apagamos el fuego y añadimos los copos del puré de patatas, dando vueltas con una cuchara hasta que vemos que espesa del todo.
La mitad del puré lo agregamos al preparado de la carne picada con la berenjena, con lo que quedará terminada la masa del relleno. Con esta masa vamos rellenando cada una de las mitades de las berenjenas, que habremos dispuesto en una bandeja, una al lado de otra. Y con la otra mitad del puré, para decorar, por encima de cada berenjena rellena.

miércoles, 17 de julio de 2013

Asado de lomo de cerdo con patatas y zanahorias


Con un lomo de cerdo entero preparamos este asado. Al ser carne 
de primera categoría, muchos cocineros recomiendan el asado para prepararla, sellando la pieza para que quede cocinada en sus propios jugos y conserve de esta manera todo su sabor.
Sellar consiste en cerrar los poros de la carne, calentándola a fuego fuerte durante poco tiempo - a temperatura entre 200º y 250º-. La pieza queda entonces dorada por fuera y cruda por dentro, y una vez sellada, se pasa inmediatamente al fuego moderado -entre 160º y 170º-, para que se cocine por dentro.
Esta es la receta tal como yo lo preparo.

Ingredientes:
- 1 lomo de cerdo.
- 5 patatas medianas.
- 8 zanahorias.
- Sal y pimienta.
- Aceite de oliva.
- Un vaso de agua.
- Manteca de cerdo.

Elaboración:
Vamos primero con las patatas y las zanahorias. Con las patatas, las pelamos y las cortamos en rodajas finas. Las zanahorias, las pelamos y las cortamos en bastón (trozos de unos 5 cm. de largo).
En aceite de oliva que cubra al menos un dedo la base de la sartén, freímos ligeramente las zanahorias hasta que estén un poco tiernas. Reservamos y en el mismo aceite freímos las patatas, de igual forma hasta que queden un poco tiernas para terminar de hacerse en el horno con la carne. Apartamos las patatas.
Vamos a por la bandeja del horno, y mientras precalentamos el horno, embadurnamos generosamente todo el lomo con la manteca de cerdo, y lo salpimentamos generosamente. Lo ponemos en el centro de la bandeja, que también habremos untado con manteca.
Introducimos la bandeja en el horno y sellamos la pieza, a fuego fuerte, hasta que veamos que queda dorada por todos los lados. Una vez sellada, añadimos las zanahorias y las patatas repartiéndolas alrededor del lomo. Y a fuego moderado, durante unos 25 minutos, aproximadamente. A mitad de la cocción rociamos la pieza de lomo con un vaso de agua, para que no se nos reseque.

lunes, 8 de julio de 2013

Menú gastronómico campestre de Albacete al fuego vivo, con sabor a Granada

 

En una gran casa de campo de una aldea llamada Peñacárcel, a unos diez kilómetros de Chinchilla de Montearagón (Albacete), en dirección Valencia por la Autovía del Levante, mis cuñados -Jesús, Pedro y Consuelo-, preparan un menú gastronómico campestre por todo lo alto, que la Gastronomía bien que se nutre de los manjares del campo, cien por cien naturales, sabor a lumbre y a leña.
Todos los años, por San Pedro y San Pablo -el 29 de junio-, vamos para allá toda la familia de aquí, para festejar la cosecha del trigo y la cebada. 
En las imágenes, los platos de tan exquisito menú: Cordero fritito en su jugo, patatas al montón fritas en rodajitas, que quedan amontonás y blanditas, de ahí su nombre, muy típico de aquí. Y siguiendo con lo típico de la cocina de Albacete... las guarras a la parrilla, que recuerdan a la chistorra de los vascos, embutido con carne picada de cerdo, parecido a la salchicha pero rojo por el pimentón... buenísimo -el que viene a Albacete y lo prueba por primera vez, pues que va a por otro trozo y otro-; huevos fritos, que hay que ver cómo están al fuego vivo, más ricos aún; morcilla, también frita..., pero al amor y sabor de la lumbre.
Y de postre... pues aparte de la bollería de chocolate que les encanta a niños y no tan niños, no puede faltar lo que encontramos en los árboles frutales que mi suegra Benita tuvo el buen acierto de plantar allí. Esta vez, los nísperos que nos dejaron sin picar los pajaricos, porque aún no estaban los frutos del todo maduros que si lo llegan a estar, pues que no pillamos ni uno.
Y esta vez, mi cuñada Ángela, de Belerda de Guadix (Granada), se presentó con un salmorejo de su tierra andaluza... que olé, hecho por ella, por supuesto. No es que sirviera el salmorejo para desengrasar entre tanta fritura, pero sí que dió frescor, color y sabor a tomate del bueno. El samorejo, típico de la zona de Córdoba, es una crema a base de miga de pan, aceite de oliva, algo de vinagre, ajo, pimiento y sobre todo, tomates y sal, servido con virutas de jamón serrano y trocitos de huevo duro, que se pone de primer plato, pero nosotros lo compaginamos con todo lo que había allí sobre la mesa.
Riquísimo el salmorejo de Ángela.
Ángela y Alberto, -también mi cuñado, y por tanto, ella también-, ya son padres. Hoy ha nacido su hijo. Se llama Alberto. Albertico, va por ti, con el amor de estar contigo y verte crecer y comer mucho, mucho de estas cosas tan campestres y tan buenas.
                                     




sábado, 27 de abril de 2013

Guiso de carne, patatas y verduras

¡Qué bueno está el guiso de carne, patatas y verduras, que tanto nos recuerda a las comidas de casa cuando éramos niños!


Esta es una de las comidas más básicas de la cocina tradicional. Un plato de cuchara con un resultado excepcional. En mi casa lo llamábamos el guiso de las patatas gordas.

El secreto está en cómo cocinamos la carne: trozos de carne de cerdo, de segunda categoría, normalmente lo que ahora compramos como tacos de magro de cerdo, que para extraer de ellos su máximo sabor hay que cocinarlos a fuego lento, tapando la olla, para que se cuezan en su mismo jugo y queden tiernos, tiernos.

Podemos hacer este guiso en tres pasos:

1º.- Las verduras
 Preparamos un caldo de verduras, por ejemplo con estos ingredientes: 
> 2 zanahorias.
> 1 cebolla.
> Medio pimiento rojo.
> 1 calabacín.
> 1 puerro.

Lo partimos todo en trocitos y los freímos ligeramente en una base de aceite de oliva. Cuando veamos que ya están pochados, añadimos dos vasos de agua (medio litro) y dejamos hervir durante unos cinco minutos. Lo trituramos todo, y agregamos más agua, 1 litro más (cuatro vasos). Dejamos hervir otros cinco minutos.

2º.- La carne: Medio kilo de tacos de magro de cerdo... o más
Salpimentamos los tacos de carne, y los volcamos en una olla con una base de aceite de oliva que habremos calentado previamente. Añadimos 1 hoja de laurel.
Damos vueltas a la carne para evitar que se nos agarre al fondo. Y a fuego lento, con la olla tapada, cocinamos la carne en ese poco aceite. Veremos cómo los tacos van desprendiendo su jugo, formándose una espuma. Dejamos cocer unos diez minutos desde que vemos que se forma la espuma, y a continuación añadimos un vaso de agua. Otros diez minutos, aproximadamente, a fuego lento.
Y añadimos el caldo de verduras.

3º.- Las patatas y condimentos
Podemos hacer el guiso con 6 patatas medianas. 
Mientras la olla con la carne y el caldo de verduras está levantando a hervir, pelamos las patatas y las chascamos (partimos en trozos irregulares y grandes, con un corte y antes de llegar al final, desgarramos el trozo de la patata con un golpe de muñeca hacia arriba -chas-).
Volcamos los trozos de patata al conjunto. Y condimentamos con una cucharada de pimentón dulce, y una cucharadita de comino.
Y hasta que veamos que la patata está hecha, probándola o comprobando el grado de cocción pinchando un trozo con un tenedor.
Poco antes de terminar es el momento de probar el caldo, por si queremos añadir más sal.

domingo, 31 de marzo de 2013

Alubias con costillas de cerdo adobadas

Este plato es de fácil y rápida elaboración. Muy económico y por supuesto, riquísimo.También, en microondas y thermomix.


Dejamos las costillas en adobo por la mañana, y poco antes de comer -una media hora antes- podemos terminarlo... y ¡a la mesa!

Ingredientes. Para 4 personas:
- 1 bote de alubias cocidas (500 gr.)
- Costillas carnosas de cerdo (400 gr.)
- Agua o caldo de verduras (dos vasos, unos 400 gr.)
- Para el adobo:
* Ajo en polvo o tres dientes de ajo.
* Perejil picado.
* Sal.
* Pimentón dulce. Si es de la Vera... ¡notaremos la diferencia!
* Aceite de oliva.

Elaboración
Nos ponemos con el adobo:
En un recipiente o mortero, machacamos los dientes de ajo con la sal (una cucharada). Si es ajo en polvo, ponemos tanto como de sal. A continuación el perejil y el pimentón dulce (de cada dos cucharadas). Y dos cucharadas también de aceite de oliva. Removemos todo muy bien y nos ponemos a adobar las costillas con esta mezcla roja y aceitosa, cubriéndolas muy bien. Reservamos las costillas durante un tiempo, para que tomen el gusto del adobo.

En sartén o cacerola, ponemos las costillas y les damos unas vueltas a fuego lento, de forma que se frían un poco. Y añadimos el agua, o si tenemos caldo de verduras, el caldo. Dejamos hervir unos 10 minutos (contando el tiempo desde que empieza a hervir). Finalmente, agregamos las alubias. Y otros 10 minutos, hasta que veamos que la carne está cocinada. Una vez pasado este tiempo, es el momento de probar y poner más sal, si hiciese falta.

En microondas, es dejar las costillas adobadas en el recipiente adecuado para este horno, tapado con film dejando una pequeña salida al vapor. Y a máxima potencia, unos 2 minutos. Damos la vuelta a los trozos de carne, y otros 2 minutos. Agregamos el agua o caldo, junto con las alubias. Y unos 20 minutos. 

En thermomix, sofreímos las costillas adobadas en el vaso, una vez colocada la mariposa, y programando: 100º/5 min/botón giro a la izquierda/velocidad cuchara. Añadimos el agua o el caldo, programando: varoma/15 min/botón giro a la izquierda/vel. cuchara. Finalmente, agregamos las alubias, programando 100º/3 min/botón giro a la izquierda/vel. cuchara.
En la imagen, ingredientes para este plato.
¡Buen provecho!

viernes, 1 de febrero de 2013

Los Paquetes de Col, premio a la tapa más original por la Asociación Desarrollo

Me gustó mucho recibir un premio a la tapa más original con motivo de una convivencia de familias y monitores de la Asociación Desarrollo de Albacete. 
No por el hecho en sí de merecer con más o menos razón el premio –había cantidad de tapas y platos riquísimos-, sino por la bondad de quienes organizan estos actos, preparan los premios y los entregan, en agradecimiento a la colaboración y a la participación que supone llevar entre todos unos aperitivos y comidas variadas, para compartir y pasar un día estupendo.


Con todo, me llevé el premio por una receta que adapté para servir como tapas. Se trata de los paquetes de col, que enseguida explicaré cómo los hago, y que presenté a la convivencia en forma de “paquetitos de col” -más pequeños, del tamaño de un bocado, con un palillo para llevárselo a la boca-.

Antes de ponerme “con las manos en la masa”, desde aquí quiero dar un aplauso muy grande a la labor de los monitores y técnicos de la Asociación Desarrollo, entidad que este año de 2013 cumple su 10º Aniversario.
Los técnicos y monitores se ocupan de nuestros hijos e hijas con autismo y les procuran el entorno de desarrollo y bienestar que ellos necesitan.

Y además, contribuyen a una labor de difusión y concienciación social muy importante, en el sentido de que estos niños y niñas, jóvenes y adultos, son personas como cualquier otra: cada uno tenemos nuestra manera de ser. Con sus limitaciones y a su vez asombrosas capacidades para algunas cosas, y no pasa nada. De verdad que no pasa nada: son uno más, son una más y aquí estamos para ayudarles, disfrutando del amor que nos dan y de su compañía, que vale más que todo el oro de este mundo.

Comprender esto es fundamental: ellos lo único que quieren es normalidad, vivir como uno más, y las familias, pues también es lo que queremos. 



Por cierto, este premio que puede verse en la imagen -que consiste en una placa de cerámica esmaltada, creo que se dice así- hecha en los talleres de Desarrollo-, me lo dieron en la convivencia que celebramos en el año 2008, pero como la bondad nunca se pierde, sino que permanece para siempre y a su vez genera más bondad, y aprovechando los 10 años de la creación de la Asociación Desarrollo y que tengo este blog de cocina que nunca pensé que iba yo a hablar de tantos temas diferentes con esto de las comidas… pues aquí va esta receta de los Paquetes de Col, del todo buenísimos.

Paquetes de Col

Ingredientes para 6 personas

·         1 col mediana.
·         400 gr. de carne picada de cerdo y ternera.
·         150 gr. de queso fresco.
·         1 manzana grande.
·         1 cebolla pequeña.
·         1 huevo.
·         Perejil picado.
·         Sal.
·         Pimienta negra molida.
·         Media pastilla de caldo.
·         Aceite de girasol.
·         Aceite de oliva.


Elaboración

Separamos las hojas de la col, procurando que nos salgan enteras. En torno a 15 hojas podemos conseguir, aprovechando el corazón de la col para otra comida. Las lavamos, e introducimos en abundante agua hirviendo, con una pizca de sal y una gota de aceite de girasol. Cuando empiece la ebullición, contar 5 minutos y apartar del agua.

Entretanto, preparamos una masa con la carne, el queso fresco, la manzana partida en trocitos muy pequeños, y la cebolla cruda bien picada; añadimos sal y pimienta, perejil picado, y el huevo batido. Mezclamos todo.

En una sartén, cubrimos su base con aceite de oliva, y cuando veamos que empieza a calentarse, añadimos dos cucharadas de la masa de carne y damos unas vueltas con la espumadera. Reservamos.

Las hojas de col, ya manejables por la cocción que han tenido, las extendemos sobre la tabla de la cocina, y vamos formando los paquetes: en cada hoja, añadimos una buena cucharada de la masa de carne, y cerramos, uniendo todas las partes de la hoja hacia el centro.

Cuando estén listos los paquetes, los vamos poniendo uno junto al otro en la sartén que dejamos antes reservada, y añadimos medio vaso de agua con la media pastilla de caldo. Ponemos a cocer a fuego lento, tapando la sartén, durante unos 20 minutos, con cuidado de que no se nos agarren los paquetes al fondo de la sartén.
El caldito se irá evaporando a medida que los paquetes se estén cocinando.
Y listo para servir y comer.

viernes, 11 de enero de 2013

Cocina rápida: Receta de fajitas con carne, verduras y otros ingredientes tex-men

Esta es una receta para hacer fajitas, aprovechando los ingredientes tex-men que encuentro en el supermercado.

  
No es como las fajitas originales de la cocina de los mexicanos-estadounidenses que viven en Texas, pero sí que tiene ese sabor a tex-men, que recuerda mucho a esos platos y maneras de cocinar al otro lado del Océano Atlántico, con aromas predominantes a comino, chile, pimiento rojo, pimienta y pimentón.
Yo hago mis fajitas de la siguiente manera:

Ingredientes (Para 6 personas):
·         2 sobres de 10 tortillas mexicanas de trigo (20 tortillas en total).
(Tocamos a tres fajitas cada uno y las otras dos para quien se atreva a ir a por la cuarta).
·         800 gr. de carne picada de cerdo y ternera.
·         2 zanahorias.
·         10 hojas de lechuga
·         3 tomates.
·         Un sobre de sazonador para burritos tex-men(40 gr.).
·         Salsa mexicana, 200 gr. (a base de tomate, cebolla y pimiento verde).
·         Salsa de queso mexicana, 200 gr. (crema de queso cheddar).

Elaboración
Pelamos y cortamos en trocitos pequeños las zanahorias, que pondremos a freír a fuego lento en una base de aceite de oliva en la sartén, cuando el aceite empiece a calentarse. Damos unas vueltas a las zanahorias durante unos tres minutos, y añadimos la carne picada de cerdo y ternera, previamente condimentada con un poco de sal y una pizca de pimienta negra molida.

Damos vueltas en la sartén a todo, y cuando veamos que la carne empieza a hacerse, añadimos el sobre de sazonador para burritos (me gusta más que el sazonador para fajitas, pues éste lo encuentro algo dulce).

Dejamos que la carne se vaya terminando de cocinar con este sazonado, dando vueltas y vueltas con una cuchara de madera, hasta que veamos que la carne esté casi hecha, sin dejar ya líquido en la sartén.

Es entonces cuando volcamos sobre la carne, la salsa mexicana. Damos vueltas para mezclarla, y a continuación, la salsa de queso.  Removemos todo y apagamos el fuego. Ya está lista esta carne con zanahorias, que pondremos para servirla en una fuente grande.

En una bandeja aparte, habremos troceado los tomates y las hojas de lechuga.
Calentamos las tortillas en el microondas, durante unos 15 segundos, y ponemos en otra fuente para servir.

Llevamos a la mesa las tres fuentes o bandejas: la de la carne así guisada; la de los tomates y la lechuga, y la de las tortillas. Cada una con varias cucharas, para que los comensales se sirvan a su gusto, de tal manera que coloquen sobre la tortilla, algo de carne y de tomate y verdura. 

Se enrolla la tortilla o fajita… y llegó el momento más bueno y más rico: a comer.

martes, 2 de octubre de 2012

Receta de olla y cómo obtener un buen caldo



De la cocina tradicional tenemos recetas con ingredientes que son muy asequibles, tanto para el bolsillo como  para las habilidades de cada cual en el momento de cocinar.
Son de hacer comidas calóricas, si, pero esto no quiere decir que su ingesta engorde, y también son muy nutritivas. Tomarlas es un placer, sientan de maravilla, y antes del placer está siempre la necesidad de alimentarnos bien. Con estas recetas lo conseguimos, ambas cosas, como tiene que ser.
Me refiero en esta ocasión a las recetas de ollas: olla podrida, olla de aldea… tan ricas que se hacen en Albacete y los pueblos de aquí. Tienen un caldo que es lo mejor y que requiere su aporte de destreza de quien cocina para hacerlo como es debido, porque hay una técnica que hay que aplicar: el espumado, que consiste en quitar la espuma que se va formando en la superficie del preparado.
Como ejemplo, voy a poner la receta de olla que tomé recientemente en una comida familiar -las ollas para las comidas familiares y/o con amigos en las que nos juntamos muchos, es buen recurso-. Lleva esta olla un hueso de jamón con bastante magra, tres rabos, cuello, un costillar, y medio pie de cerdo, tres trozos de tocino, seis morcillas de orza y una pechuga de pollo.
Las medidas son a ojo, tomadas según cálculo de los que nos juntamos a comer. Y unos tres cuartos de kilo de judías blancas. También lleva cuatro patatas medianas partidas y dos hojas de cardo. Y un par de cucharadas de aceite de oliva.


Las judías blancas se ponen en remojo en abundante agua fría, en la víspera de hacer la comida. Previamente, también, cocemos un poco las hojas de cardo, para quitarles el amargor.
La elaboración consiste en depositar en una olla o puchero, las judías blancas, los huesos y carnes que he mencionado, también en abundante agua fría y lo ponemos al fuego. Al calentarse empieza a formar una espuma que hay que quitarla, con un cucharón o con el cazo, a fin de que obtengamos una olla con un caldo fino y sustancioso.
Después añadimos los aromáticos, en este caso una hoja de laurel y las hojas de cardo, y el aceite de oliva. Y para terminar, las patatas troceadas, para ligar el caldo, si queremos hacer esta operación para que quede más espeso.
Al final, cuando se prueba para ver cómo va la judía de cocida y el sabor del caldo, se le pone sal. La sal, al final de todo, para no llevarnos el disgusto de que la olla resulte salada. También se le puede añadir alguna pizca de especias (pimentón dulce, azafrán).
Hay quien prepara el caldo con los productos cárnicos y finalmente añade judías blancas ya cocinadas, que se venden en botes de cristal.
El caldo es importante: obtener un caldo concentrado, clarificado y sin grasa, es decir, un caldo fino. Y con un sabor… delicioso.
Para conseguir un buen caldo tienen que ponerse los ingredientes en la olla o recipiente de cocción, en frío, calentándolos lentamente para que las sustancias nutritivas se desprendan de éstos, resultando así más sabroso.
Antes de romper a hervir se forma una capa de espuma grisácea en la superficie, que hay que eliminar espumando el caldo con un cazo o similar. Junto con la espuma se quitan las impurezas (dar limpieza y transparencia al caldo). Es una operación que hay que hacer varias veces, y en cocción lenta.