El plato de cuchara,
con ese caldo sustancioso que restaura –de ahí el nombre de restaurador-,
cuerpo y alma de quien lo toma, no está presente de manera habitual y siempre
hablando en términos generales, en las cartas y menús de nuestros restaurantes
en la capital, según la conclusión a la que hemos llegado un grupo de amigos,
con gusto y afición a todo lo gastronómico.
Vicente Sáez
González, presidente de los Caballeros Cofrades del Buen Almuerzo, de Albacete,
nos comenta que “en la cocina que se hace ahora, por lo general, se echa en
falta la cuchara. En la hostelería, hay muy pocos restaurantes que hoy en día
tengan el plato de cuchara. Si lo pides, te improvisan con una sopa o te
preparan un arroz caldoso, o meloso, o seco. Nosotros echamos de menos esto de llegar y que
nos digan: tenemos un cocido, bien madrileño,
montañés, maragato… lo tienes que encargar: tal día venimos, y ese día,
lo tenemos”.
“Y eso que aquí hay
grandísimos cocineros, que vaya buenos platos de cuchara y qué guisos preparan…
pero estas comidas no las tenemos habitualmente”, nos comenta Enrique Rubio
Miralles, tesorero de la Cofradía.
Los Caballeros
Cofrades del Buen Almuerzo de Albacete, se fundó el 17 de enero de 1995. En la
Cofradía tiene representación la mayoría de los sectores profesionales de la
sociedad: profesionales del Derecho, la Medicina, Asesoría, Arquitectura,
Comercio, Cajas de Ahorro, etc.
“Queremos potenciar
lo nuestro: nuestros guisos de la cocina de Albacete, nuestros pucheros… y lo
que es la comida tradicional”, afirma José Gómez de la Rosa, secretario de la
Cofradía . Y por supuesto que lo han hecho estos caballeros cofrades, en los casi
18 años de actividad de la Cofradía, y lo siguen haciendo, en los restaurantes
a donde van, pues están contribuyendo a que se siga hablando de la olla de
aldea, del potaje de garbanzos, del cocido…
“En estos años, esto
ha sido lo importante: mantener el plato de cuchara. Nuestra gastronomía que
nosotros pedimos, es distinto a lo que ahora se está poniendo. En nuestras
comidas, nosotros tenemos unas entradas y después como plato triunfante que
exigimos, es nuestra cuchara. Y no queremos movernos de ahí: por nada del mundo
vamos a soltar nuestro plato de cuchara: ese es el rey, el centro y el señor de
nuestra comida, porque ahí es donde más
se manifiesta el arte culinario, con productos de la tierra, de la época y del
lugar donde estemos”, nos dicen estos caballeros cofrades del Buen Almuerzo.