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viernes, 10 de enero de 2014

Rollos de aguardiente y naranja, un dulce familiar y casero


En un convento de la provincia de Albacete, una hermana me ha dado una receta para hacer rollos de aguardiente y naranja, que aprendió a hacerlos cuando vivía con sus padres, en Jaén.

Las hermanas de este convento no se dedican a hacer repostería, pero en fiestas de Navidad suelen preparar de cinco a diez kilos de dulces, para convidar a los familiares y amigos que las visitan por esas fechas, como los rollos de aguardiente y naranja, y los mantecados de yema. Dulces familiares y caseros, de los de siempre.

Vamos a por la receta de estos rollos tan nutritivos y buenos.

Rollos de aguardiente y naranja

 Ingredientes
* 3 vasos de aceite tostado (la medida de un vaso completo: 250 ml).
* 1 vaso de zumo de naranja.
* 1 vaso de aguardiente.
* 1 vaso de azúcar.
* 5 papelitos de gaseosa El Vesubio, azul + blanco.
* 2 kilos de harina.
* Huevo batido y azúcar, para bañar los rollos.

Elaboración
Batimos el aceite tostado, el zumo de naranja, el aguardiente y el azúcar, y seguidamente añadimos los papelitos de gaseosa. Removemos bien todo y si queda algún terrón, a machacarlo para que quede todo uniforme.
A este preparado vamos agregando la harina y vamos amasando, y una vez que tenemos la masa, vamos tomando porciones para formar los rollos.
Los ponemos en la fuente del horno una vez untada ésta de manteca, uno a uno, y los vamos pintando con huevo batido sirviéndonos de una brocha, y finalmente espolvoreamos azúcar por encima. A temperatura media, entre 20 y 25 minutos, y estarán listos cuando los veamos rubios por encima.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Más platos de cuchara, por favor, en cartas y menús



El plato de cuchara, con ese caldo sustancioso que restaura –de ahí el nombre de restaurador-, cuerpo y alma de quien lo toma, no está presente de manera habitual y siempre hablando en términos generales, en las cartas y menús de nuestros restaurantes en la capital, según la conclusión a la que hemos llegado un grupo de amigos, con gusto y afición a todo lo gastronómico.
Vicente Sáez González, presidente de los Caballeros Cofrades del Buen Almuerzo, de Albacete, nos comenta que “en la cocina que se hace ahora, por lo general, se echa en falta la cuchara. En la hostelería, hay muy pocos restaurantes que hoy en día tengan el plato de cuchara. Si lo pides, te improvisan con una sopa o te preparan un arroz caldoso, o meloso, o seco.  Nosotros echamos de menos esto de llegar y que nos digan: tenemos un cocido, bien madrileño,  montañés, maragato… lo tienes que encargar: tal día venimos, y ese día, lo tenemos”.
“Y eso que aquí hay grandísimos cocineros, que vaya buenos platos de cuchara y qué guisos preparan… pero estas comidas no las tenemos habitualmente”, nos comenta Enrique Rubio Miralles, tesorero de la Cofradía.
Los Caballeros Cofrades del Buen Almuerzo de Albacete, se fundó el 17 de enero de 1995. En la Cofradía tiene representación la mayoría de los sectores profesionales de la sociedad: profesionales del Derecho, la Medicina, Asesoría, Arquitectura, Comercio, Cajas de Ahorro, etc.
“Queremos potenciar lo nuestro: nuestros guisos de la cocina de Albacete, nuestros pucheros…  y  lo que es la comida tradicional”, afirma José Gómez de la Rosa, secretario de la Cofradía . Y por supuesto que lo han hecho estos caballeros cofrades, en los casi 18 años de actividad de la Cofradía, y lo siguen haciendo, en los restaurantes a donde van, pues están contribuyendo a que se siga hablando de la olla de aldea, del potaje de garbanzos, del cocido…
“En estos años, esto ha sido lo importante: mantener el plato de cuchara. Nuestra gastronomía que nosotros pedimos, es distinto a lo que ahora se está poniendo. En nuestras comidas, nosotros tenemos unas entradas y después como plato triunfante que exigimos, es nuestra cuchara. Y no queremos movernos de ahí: por nada del mundo vamos a soltar nuestro plato de cuchara: ese es el rey, el centro y el señor de nuestra comida,  porque ahí es donde más se manifiesta el arte culinario, con productos de la tierra, de la época y del lugar donde estemos”, nos dicen estos caballeros cofrades del Buen Almuerzo.