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domingo, 31 de diciembre de 2017

Hay esperanza y brilla la luz para los que se hacen como niños. Receta de Repámpanos extremeños. Feliz y próspero Año Nuevo de la mano de Jesús Misericordioso

María, Madre de la Misericordia, con los brazos abiertos a sus hijos, en el Santuario de la Divina Misericordia, Lagiewniki, Cracovia (Polonia)
 

Es tan necesario hacerse como niños... y  muy urgente. Grande e importante me hago a mí mismo: yo lo sé todo, y si no todo, yo sé lo que necesito para vivir y lo que tengo que hacer.
Hasta de Dios mismo,-bendito y santificado sea Su Nombre- cuántos tienen hecha la idea de que... ¡no lo necesito! ¿Para qué me hace falta Dios, si es que existe?
Esta "omnipotencia" personal, predominante en el mundo, no conoce el amor de Dios y está destinada al fracaso más estrepitoso y al rechinar de dientes, pues llegado el momento, empezará a desbaratarse al no encontrar respuesta a las preguntas: ¿Por qué tanta agitación?, ¿Para qué me fatigo tanto?, ¿Qué sentido tiene todo esto?
"El hombre puede construir un mundo sin Dios, pero este mundo acabará por volverse contra el hombre", declaró el Papa San Juan Pablo II y ahí tenemos las pruebas, en nuestra misma historia: Cuántos crímenes contra la humanidad, grandísimas atrocidades, padecimientos, crueldades.
Es tan necesario y urgente hacerse como niños... porque los niños no son omnipotentes: confían en el amor, no dudan de la bondad de quienes saben que les quieren. Por encima de todo se saben queridos y viven en este amor, y se dejan hacer por este amor. Sólo el amor es omnipotente. Sólo el amor, que es donación al otro para su realización, lo puede todo.
 
Dios es Amor y Misericordia y su Hijo es la Divina Misericordia encarnada... ¡en cada uno!: se donó por entero y continúa donándose. ¡Tiene tanta añoranza por nosotros este Dios Padre y Señor de todo lo creado, de lo visible y lo invisible, todo bondad y ternura con sus hijos!

Entrégame tu miseria
"Para Jesús no existen las situaciones sin salida. Él puede sanar a cualquier hombre. No hay enfermedad que Él no pueda curar. No hay miseria que Lo pueda ahuyentar. Jesús puede sanar todas las heridas que le hayan causado otros a una persona, o que ella se causó a sí misma. Jesús libera de cualquier esclavitud, tanto exterior como interior. Rompe toda cadena. Ilumina cada oscuridad. Con su Sangre limpia al hombre de cualquier pecado, que destruye y conlleva la muerte. Hace renacer la vida, concede la paz y el perdón si acudimos a Él con fe y con confianza". Esta descripción de Jesús Misericordioso que me gusta tanto, es de un artículo de Małgorzata Radomska, publicado en la Revista Amaos.
 
"Mi misericordia es más grande que tu miseria y la del mundo entero. ¿Quién ha medido mi bondad? Jamás rechazaré un corazón arrepentido, tu miseria se ha hundido en el abismo de mi misericordia. Dame todas tus penas y toda tu miseria y yo te colmaré de los tesoros de mis gracias" (nº 1485, del Diario de Santa Faustina Kowalska, Mensajera de la Divina Misericordia).

Hay esperanza y brilla la luz para los que se hacen como niños: para los que necesitan y quieren volver a confiar en el Amor.

Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios
Para hacerse como niños hay que ir desarmando esa omnipotencia personal. La Virgen María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Madre de Misericordia, nos dice: Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios.
Acercarse a María como un niño se acerca a su Madre, en silencio, sin pensar, no hacen falta palabras. Éste es camino seguro para volver a Dios. Ésta es la receta. Ella lo comprende todo, lo sufre todo y lo espera todo de sus hijos.

Jesús Misericordioso -la Divina Misericordia- con los rayos de Sangre y Agua.
Y refugiados cálidamente en su Inmaculado Corazón, Jesús nos tomará de la mano, nos conducirá con lazos de amor; nos hará prósperos y tendremos prosperidad.
El Papa San Juan Pablo II, que consagró al mundo a la Divina Misericordia, nos pidió al inicio de su Pontificado: "No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y los políticos, los extensos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo. ¡No tengáis miedo! Cristo conoce "lo que hay dentro del hombre". ¡Sólo Él lo conoce!"
Y con Santa Faustina Kowalska, hago mía también la cita nº 793 de su Diario: "Vivo estos momentos con la Santísima Virgen. Con inmensa añoranza espero la venida del Señor. Mis deseos son grandes. Deseo que todos los pueblos conozcan al Señor, deseo preparar a todas las naciones para recibir al Verbo Encarnado. Oh Jesús, haz que la fuente de Tu misericordia brote con mayor abundancia, porque la humanidad está muy enferma y por eso más que nunca necesita Tu compasión. Tú eres un mar ilimitado de misericordia para nosotros, pecadores y cuanto mayor es nuestra miseria, tanto más grande es el derecho que tenemos a Tu misericordia. Tú eres la fuente que hace feliz a cada criatura por medio de Tu misericordia infinita".

 
Finalmente, aquí está la receta de Repámpanos extremeños, que me ha enseñado mi amigo Antonio Ruiz Fernández, de Orellana, Costa Dulce de Extremadura:


Repámpanos extremeños            


Ingredientes: Verduras frescas (150 gr. de hojas de espinacas, de acelgas, col... yo las preparo con espinacas). 4 cucharadas de harina, 3 huevos, un poco de leche (unos 100 ml.), sal y aceite de girasol o de oliva suave.

Elaboración: Picoteamos con la punta de la tijera hacia abajo las verduras, puestas en un bol o ensaladera. Y hacemos una masa de consistencia no muy líquida, añadiendo, por este orden: la harina y removemos; los huevos batidos, y la leche en la cantidad que veamos suficiente. Y la sal, al gusto.
Ponemos a calentar el aceite a fuego medio, y vamos echando cucharadas de la masa, formando tortitas fritas, al estilo de los buñuelos (el aceite, en cantidad para que "bailen" las tortitas mientras las estamos friendo). Están muy buenas.

lunes, 17 de abril de 2017

Receta de pencas de acelgas rebozadas, en homenaje a mi tío Manuel Martín Sanz, labrador


Esta receta la escribo en homenaje a mi tío Manuel Martín Sanz, hermano de mi madre Juana. Es labrador, de Orellana la Vieja (Badajoz), y siempre que voy allí, me vengo cargada de lo que tiene en ese momento de lo que da la tierra que él trabaja: garbanzos, melones, sandías, espinacas, acelgas, lechugas, aceitunas, huevos de las gallinas del huerto...

Y bien que me viene para aquí, para ir preparando las comidas, pero además, es que no sólo es lo que me da, que es muchísimo, sino lo que disfruta él dándomelo, mientras me explica como tengo que conservarlo: que no le de el sol, comeros esto primero, esto arréglalo así...

Él está muy agradecido a la tierra. Su vida es la tierra y su familia. Es un hombre del campo, muy trabajador.

Esta vez, mi tío me ha dado varios ramos de acelgas, lechugas y dos botes grandes de aceitunas machacadas -machás-, guisadas -allí se dice así, en vez de aliñadas-, por él.

Con las acelgas, corto las hojas para prepararlas hervidas con patatas y aceite, y los tallos blancos que quedan al quitar el verde, que son las pencas, los frío rebozados en huevo y harina.

La receta de las pencas rebozadas es bien sencilla:
Se lavan bien las pencas y se cortan en trozos más o menos iguales. En agua que las cubra, se hierven durante unos seis minutos, con sal y un poco de aceite de girasol. No han de hervir mucho para que no nos queden blandas. Mejor, ir pinchando con un tenedor para apreciar si ya han perdido la dureza. Se apartan del fuego y para quitarles el calor y que sigan cociéndose, se ponen en un escurridor y que les vaya cayendo agua fría.

Las secamos un poco con papel de cocina y les ponemos perejil y ajo picados.

En un plato, batimos un huevo o dos, según la cantidad de pencas que tengamos. En otro plato, harina.

Y ponemos al fuego la sartén con abundante aceite. Mientras el aceite se va calentando, vamos rebozando las pencas, pasándolas por el huevo y después por la harina, y las vamos friendo.

La harina frita les da a las pencas un crujiente muy bueno y el sabor... sorprende. Están muy buenas, y las disfrutamos más sabiendo que son de mi tío.

Mi madre Juana las preparaba también rebozadas, riquísimas, y las servía en salsa que preparaba con el agua de la cocción, y a base de un sofrito de ajo, perejil y tomate, y harina para espesar la salsa y que también pasaba por el sofrito.

viernes, 4 de marzo de 2016

Ensalada de Cuaresma, con patatas, palitos de mar, tiras de col, huevo y mahonesa


Para los Viernes de Cuaresma, podemos preparar esta sencilla ensalada:

Ensalada de Cuaresma
Ingredientes (para 6 personas o tener para varias veces, que siempre viene bien):

* 8 Palitos (tronquitos) de mar.
* 2 Patatas.
* 2 Huevos.
* 50 gr. de col.
* Mahonesa.

Elaboración
Cocemos los huevos durante diez minutos, desde que empieza el agua a ebullir.
Cocemos las patatas durante unos veinte minutos, desde que empieza el agua a ebullir. Antes de sacarlas del agua, podemos pincharlas con un tenedor llegando a su centro para comprobar si ya están cocidas.

En una ensaladera, troceamos las patatas y les ponemos sal. A continuación, añadimos los huevos, también en trocitos. La col la ponemos cruda, cortada en tiras pequeñas y finas.Y agregamos los palitos de mar, cortados en trocitos de medio centímetro, aproximadamente. Uno de los palitos lo reservamos para decorar la ensalada. Y finalmente, añadimos la mahonesa, removemos todo cuidadosamente y decoramos con ese palito.

A continuación, esta imagen nos recuerda cuáles son los días de abstinencia y de ayuno en la Cuaresma, y en qué consiste en cuanto a la alimentación.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Zurek, la sopa de una peregrinación a Polonia guiada por la Divina Misericordia: el amor fiel que sale a nuestro encuentro para que confiemos en Él

Jesús Misericordioso (Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete. España)
Guiada por la Divina Misericordia, -el amor fiel que sale a nuestro encuentro, a pesar de todo, aunque no sepamos cómo llegar a Él, aunque pensemos que no lo merecemos o que no nos va a servir para nada, (a tal grado puede llegar la ingratitud y el desconocimiento)-, he hecho una peregrinación a Polonia organizada por la Diócesis de Albacete, a la que pertenezco. Hemos ido más de treinta, visitando durante ocho días los principales centros religiosos y turísticos de ese gran país, tras las huellas de Santa Faustina Kowalska, mensajera de la Divina Misericordia,  y del Papa San Juan Pablo II. Un viaje inolvidable, por lo mucho que hemos conocido, convivido y compartido, entre nosotros principalmente y también con los polacos que nos han acompañado. También hemos disfrutado de la comida típica de Polonia, como el zurek, una sopa muy aromática. Hanna, nuestra guía, nos dio la receta tal como ella la hace en su casa. Mientras nos la decía por el micrófono del autobús, yo iba tomando nota. Y la he hecho. No me ha salido igual, pero bueno, nos ha estado buena la sopa y me ha recordado a la de allí. Hay que tener en cuenta que los modos de cocinar son diferentes y además, algún ingrediente me ha debido de faltar, como los embutidos ahumados y la harina de centeno, en lugar de la de trigo, y probablemente un mayor tiempo de fermentación de la masa madre (harina y agua con mejorana y laurel), que esto creo que es una aportación interesantísima para la cocina. De hecho, me pareció entender de la explicación de Hanna que los polacos utilizan esta misma masa para la elaboración de más comidas, no sólo la sopa.

El encuentro con el amor fiel. Aquí EMPIEZA TODO
Antes de dar la receta de mi zurek, voy a hablar sobre el amor fiel que me impulsa y me llena la vida de alegría y esperanza: la Divina Misericordia, Jesús, en Quien confío. La Divina Misericordia es mucho más que una devoción piadosa que tiene su origen en Polonia y desde allí se está extendiendo al mundo desde poco antes de mediados del siglo XX, por la misión que Jesús encomendó a Sor Faustina Kowalska. Es también una devoción muy agradable a Dios por cuanto recurrimos a Él con confianza en su mayor atributo: Su Ser Misericordioso, ofreciéndole el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de su Amadísimo Hijo, como expiación de nuestros pecados y los del mundo entero, y nos muestra el camino para ser misericordiosos y la práctica del amor activo al prójimo, con lo que a su vez alcanzamos misericordia para nosotros mismos.
La Divina Misericordia es el mensaje que el hombre de hoy necesita, especialmente los más heridos y vacíos de sentido al vivir como si Dios no existiera. Este mensaje es que puedes confiar -y necesitas confiar-, en el amor fiel  que sale a tu encuentro, a pesar de todo, de tantas caídas, incomprensiones, desilusiones, aunque todo parezca perdido,  porque Dios está siempre dispuesto a acogerte en su infinita bondad y misericordia, y obtendrás misericordia y, con ello, tu restablecimiento como un hombre nuevo.
En la imagen de arriba, Jesús Misericordioso (Divina Misericordia) del Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete (España), en la Capilla de la Adoración Eucarística y de la Divina Misericordia (C/ Octavio Cuartero, nº 5. Albacete).
Jesús sale a tu encuentro. Mírale y déjate mirar y amar por Él. Viene caminando hacia ti, desde un fondo oscuro, que son las tinieblas, la oscuridad en la que estás. Abajo a sus pies, una sencilla y poderosa oración: Jesús, confío en Ti, para empezar a entablar una relación de intimidad y amistad, de tú a Tú, entregándole tu confianza, sabiéndote amado por Él y que su amor nunca te va a faltar ni te va a fallar.
Algo muy importante que conviene no olvidar es que con la mirada puesta en Jesús y entregándole a Él nuestra confianza, EMPIEZA TODO. Es decir, no basta con ir a Él una vez a ver qué pasa, a ver qué siento... No. Hay que permanecer fieles al amor fiel, como en cualquier relación de amistad, día a día, instante a instante, cultivándola, enriqueciéndola. El amor se experimenta, el amor se vive, se vive por el amor, vivimos en el amor. Y el amor va creciendo. Es dejarse mirar y amar por Él, y escucharle en el silencio del corazón. Y otra cosa también muy importante: la fe no se puede vivir en solitario, crece en comunidad, en la Iglesia. Un cristiano solo no es un cristiano, no va a ninguna parte.

En esta foto, los que fuimos a la peregrinación, en el Santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki, con la Hermana Gaudia, que habla español, y nos recibió con la Hermana Sara. Sor Gaudia nos dijo estas palabras: Tenemos la misión de convencer de la Misericordia de Dios. Necesitamos dar este tesmonio al mundo entero: que somos hijos de Dios y todo lo que Dios nos ama. Dios es muy bueno, podemos confiarle a Él toda nuestra vida, completamente; problemas tan grandes que tenemos, confiárselos. El mal nos lo pone muy difícil, hace todo lo posible para que esta obra no prospere, pero tenemos que convencer de la bondad de Dios.


Receta de Zurek, Sopa de Polonia

Así nos sirvieron esta sopa, en cacitos individuales en un soporte con una vela para mantenerla caliente, en el Restaurante Farina en Cracovia. En la foto de abajo, la sopa que yo he preparado siguiendo la receta.
Ingredientes:
- Para la Masa madre: 2 cucharadas de harina de trigo; agua caliente (300 ml); 2 dientes de ajo; una cucharada y media de mejorana, 2 hojas de laurel, una pizca de pimienta negra.
- Para el caldo de verduras: 2 calabacines, 2 zanahorias, 1 cebolla grande, 1 puerro, 2 pimientos verdes y 2 tomates, troceado todo y hervido en litro y medio de agua. Después, yo he pasado el caldo por el colador, exprimiendo al máximo el jugo de las verduras y retirándolas.
- 2 huevos duros.
- 250 gr. de tacos de jamón serrano.
- Sal.

Elaboración:
Para la Masa madre: Disolver la harina en 100 ml de agua. Añadir el agua restante y hervir, con el laurel, los dientes de ajo y la pimienta. Dejamos hervir unos quince minutos. Apartamos del fuego y agregamos la mejorana. Dejamos reposar diez minutos. Colamos este preparado, para retirar las hojas de laurel,  los ajos y la mejorana. Y así obtenemos la masa, que dejaremos reposar en una fuente, tapada cuando ya haya perdido el calor, a temperatura ambiente si no hace mucho calor, o en el frigorífico, durante tres días.
Para hacer la sopa, agregamos a la masa madre el caldo de verduras, y lo ponemos a cocer mezclándolo todo durante unos 20 minutos, con el jamón desde el principio, y diez minutos antes de terminar, añadimos los huevos duros troceados. Vamos probando para poner sal al gusto.

Zurek, en mi casa.
He encontrado la siguiente receta polaca de Zurek, Sopa de harina de centeno, más tradicional y con más ingredientes. La sopa está mejor a medida que pasan los días, por lo que mejor hacer cantidad.                             

miércoles, 29 de julio de 2015

Viveros El Sembrador pone en marcha Verduras con Corazón



Verduras de temporada, cultivadas en la pedanía hellinera de Nava de Campana (Albacete). Allí se encuentran las instalaciones de Viveros el Sembrador, empresa de la Fundación El Sembrador, impulsada por Cáritas Diocesana de Albacete, para favorecer la inserción socio laboral de personas en situación o riesgo de exclusión social.
'Verduras con Corazón' llega a los hogares en forma de cestas que incluyen productos como calabacín, tomate, pepino, pimiento gordo e italiano, berenjena, sandía y melón.. cultivados por los trabajadores y trabajadoras de Viveros El Sembrador. La cestas de 3 y 8 kilos tendrán un precio de 5 y 8 euros respectivamente. El reparto se realizará en Albacete los martes y viernes, y en Hellín tendrá lugar los martes. Las personas interesadas en hacer su pedido pueden hacerlo a través del teléfono 638 934 014, o vía email pedidoscesta@viveroselsembrador.com o www.justoyeco.com.
Colaborando con 'Verduras con Corazón' también se apoya un proyecto que apuesta por el desarrollo local de la comarca, y da empleo a personas en situación o riesgo de exclusión social. A lo largo del año 2014, 8 personas de inserción han estado trabajando en Viveros El Sembrador, y otras 15 han disfrutado de una beca formativa para la realización de dos cursos de jardinería y viverismo de 4 meses de duración.

Verduras con corazón

jueves, 13 de marzo de 2014

Arroz con verduras, ternera y ketchup



A falta de tomate natural, probé a hacer un sofrito con ketchup para hacer un arroz y... qué bueno. Le da ese toque ácido que le va tan bien al arroz.
Y además, combinó bien con las verduras que añadí en esta ocasión. A mis hijos les gustó mucho y las comieron sin protestar.  Mi experiencia es que poco a poco, con paciencia y más paciencia, hay que ir introduciendo las verduras en las comidas de los niños, que son imprescindibles para una dieta equilibrada. Son alimentos energéticos ricos en vitaminas, con pocas calorías (engordan poco), y con un alto contenido en fibra (favorecen la evacuación).
Para los niños, en esta ocasión contaba con el aliado del ketchup, diciéndoles que este arroz llevaba esta salsa de tomate condimentada con vinagre, azúcar y sal, además de diversas especias.


Arroz con verduras, ternera y ketchup
 
Ingredientes (para 6 personas)
 - Menestra de verduras congeladas (400 gr.) (que no lleve trozos de patata).
- 1 puerro.
- 1 cebolla pequeña.
- 1 litro y tres cuartos de agua.
- Arroz: 2 vasos (unos 350 gr.)
- Carne de ternera, en tacos (300 gr.)
- Aceite suave de oliva.
- 1 hoja de laurel.
- Especias de preparado de paella (Bote de preparado de paella).
- Sal.
- Pimienta negra.

Elaboración
Preparamos el caldo de verduras de esta manera: En unas cuatro cucharadas de aceite, freímos ligeramente el puerro y la cebolla, troceados. Añadimos un litro y tres cuartos de agua y dejamos hervir. Seguidamente añadimos unos 200 gr. de la bolsa de menestra de verduras congeladas. A fuego fuerte durante unos cinco minutos, aproximadamente. Esperamos otros cinco minutos a que se enfríe, y lo trituramos con la batidora para que quede todo hecho un caldo.

Donde vayamos a hacer el arroz, en unas cuatro cucharadas de aceite freímos ligeramente los tacos de ternera, a fuego lento. Y cuando veamos que se están haciendo, añadimos tres buenos apretones del bote de Ketchup (calculo que unas tres cucharadas, para que la carne quede impregnada del ketchup,  pero no sumergida en la salsa, es sólo un poco) . Damos unas vueltas, a fuego lento, que se sofría. Añadimos tres golpes del bote de preparado de paella. Damos unas vueltas rápidas, que no se queme y agregamos cinco vasos del caldo de verduras que dejamos apartado (la proporción de líquido con el arroz es: por cada vaso de arroz, dos vasos de caldo, pero añadimos uno más por la evaporación durante la cocción).

Dejamos hervir, con una hoja de laurel. Añadimos los 200 gr. de verduras congeladas. A fuego moderado, durante unos tres minutos, y vamos salpimentando, y cuando esté a nuestro gusto, volcamos los dos vasos de arroz, en círculos concéntricos para extenderlo por toda la base de la paellera.
Entre 15 y 20 minutos, a fuego suave-moderado, estará listo, con precaución de que nos quede el grano de arroz al dente. Durante la cocción, si vemos que lo precisa, podemos añadir un poco más del caldo de verduras. Pero sólo un poco.

sábado, 22 de febrero de 2014

Coliflor con bechamel, un plato de bandera, con carne, verdura, harina y leche



Esta es una comida que mi madre prepara "de bandera". A sus hijos no nos sale igual, pero nos vamos aproximando cada vez más al sabor que recordamos de tomarla en casa cuando éramos pequeños.
Con esta receta sale bastante cantidad, pero es apropiada para cuando nos juntamos unos cuantos a comer, o bien para poder disponer de esta comida a lo largo de la semana, sirviéndola unas veces con una ensalada, otras con unos taquitos de jamón y queso...

Receta de Coliflor con bechamel

Ingredientes (para 12 personas)

* 1 Coliflor (tamaño mediano).
* Media cebolla.
* Mantequilla (150 gr. para la bechamel, y otros 200 gr. para freír la carne)
* Harina (150 gr.)
* Leche (600 ml).
* Sal.
* Pimienta negra.
* Nuez moscada.
* Carne picada (cerdo y ternera): 250 gr.
* Queso rallado.

Elaboración

Ponemos una olla con abundante agua, una cucharadita de sal y una hoja de laurel, al fuego, en la que daremos un hervor a la coliflor.
Mientras el agua se pone a hervir, preparamos la coliflor. eliminando el tallo y partiéndola en floretes. Lavamos los floretes.
Cuando el agua esté ya caliente, sumergimos la coliflor, dejándola unos 5 minutos desde que empieza a ebullir, para quitarle un poco la dureza a esta verdura, de tal forma que quede al dente y no blanda.
Sacamos los floretes del agua y los dejamos escurrir y enfriar.

Partimos muy finamente la media cebolla, y la doramos suavemente en una sartén honda o cacerola, en unos 200 gr. de mantequilla. Añadimos la carne picada, previamente salpimentada, para que se vaya haciendo, sin parar de dar vueltas con la cuchara de madera. A fuego suave. Reservamos.
En la misma sartén, añadimos la mantequilla restante y cuando se haya deshecho, agregamos la harina, que habrá de quedar tostadita. Todo sin parar de dar vueltas con la cuchara. Se nos irá formando como una pasta. Importante tostar ligeramente la harina, para que no quede cruda.
Es el momento de añadir la leche, con una pizca de sal y otra pizca de nuez moscada. Ha de quedar con la consistencia uniforme de una crema. Si no es así, vamos a por la batidora.

Agregamos la carne que reservamos ya dorada con la cebolla y la mantequilla, y los floretes de la coliflor. Damos unas vueltas, a fuego suave.
De la cacerola pasamos este preparado a una fuente para el horno. Lo dejaremos extendido y por encima espolvoreamos el queso rallado.
A 170 º en el horno, por arriba y por abajo, durante unos 20 minutos, y otros cinco minutos con el grill, para que se dore el queso rallado.
En la imagen, porción de coliflor con bechamel.
Deseo que resulte con el sabor tan rico como el que consigue mi madre, Juana.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Destino turístico: Cracovia, con sus platos típicos de Sopa de verduras servida en tazón de pan y los Pierogi


Desde Albacete (España) hemos ido a Cracovia (Polonia), donde mi hijo Dimas está haciendo el Erasmus. Una ciudad con mucho encanto, porque su gente es sencilla y acogedora. Y en su quietud, en su inmensa tranquilidad que se sobrepone con acierto al bullicio de tantas grandes ciudades europeas, crepita en Cracovia el turismo, porque recibe a muchos turistas, además de jóvenes universitarios de todas las procedencias.

A los que nos gusta la cocina, disfrutamos probando comidas de otros países, y algunas intentamos hacerlas cuando llegamos a casa, a nuestra manera. En la cocina tradicional de Cracovia, como en todas las cocinas tradicionales, hay platos que con ingredientes muy sencillos tienen un sabor muy bueno y un buen aporte nutritivo, y junto a esto, destacaría que es una comida muy saludable, pues abunda el uso de hortalizas y frutas de primera calidad.


Esta imagen es de un puesto de frutas y hortalizas de una de las plazas de Cracovia. No encontré dañada ninguna manzana, ningún tomate, ninguna lechuga. Todo con un frescor y un color... espléndidos.

Y entre los platos más típicos, tenemos esta sopa "Zur Staropolski Podany w Chlere",con abundantes verduras servida en un tazón de pan de harina de centeno, que posee un alto grado de fibra alimenticia y tiene un fuerte sabor. Junto al pan, en el vaso creo que sirvieron rábano picante molido con la miga del pan. Yo lo empleé para untar con esta pasta el pan sobrante, una vez que terminé con la sopa. ¡Qué bueno!

Otra comida: los Pierogi, un tipo de pasta con forma sermicircular, de color blanco que recuerda un poco a los raviolis, y con forma de empanadilla casera española, de las pequeñas, en oblea circular y doblada a la mitad. Los Pierogi están rellenos de queso, puré de patatas, col, cebolla y carne, pudiendo llevar fruta también. También es uno de los platos más típicos de la cocina polaca. Se suelen cocer, por lo que resulta aún más saludable.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Un plato vegetariano: Terrina de colores


Presento hoy una receta para hacer una terrina de verduras, comida muy colorida y riquísima.
Para cocinar al baño maría y pasar un ratito en la cocina, pero merece la pena.
Puede servirse como entrante caliente, o primer plato, aunque la verdad, es sustancioso y sacia el apetito. En la mesa, con una ensalada de tomate y buen aliño, sería buen menú.
Esta comida marida bien con un vino manzanilla, fresco, seco y ligero al paladar, con un toque amargo.

                                                                          
Terrina de verduras

Ingredientes. Cantidades para 8 personas:
  • ¼ de judías verdes.
  • 2 zanahorias..
  • 2 berenjenas.
  • 200 gr. de jamón de york.
  • ½ cebolla.
  • 2 claras de huevo.
  • 2 lonchas de queso fundido.
  • 2 cucharadas de pan rallado.
  • Nuez moscada.
  • Aceite de oliva.
  • Mantequilla.
  • Sal y pimienta.

Método de elaboración
  • Pelar y limpiar las zanahorias y cocerlas con agua hirviendo y sal, junto con las judías verdes una vez despuntadas, sin hebras y limpias,  durante 15 minutos.
  • Cortar las zanahorias en juliana y dejar enteras las judías verdes.
  • Picar la cebolla muy fina, la sofreimos y añadimos las berenjenas, que previamente habremos cortado a rodajas finas. Dejamos sofreír unos minutos, a fuego lento, hasta que veamos una cosistencia semiblanda
  • En un bol, ponemos las berenjenas y la cebolla, tras escurrirlas un poco de aceite. Agregamos las zanahorias en juliana y las judías verdes enteras, el queso fundido cortado a trocitos cuadrados, el jamón de york cortado a dados, pan rallado y las claras de huevo, y mezclamos todo, cuidadosamente, añadiendo una pizca de nuez moscada, y salpimentamos.
  • El recipiente de la terrina lo untamos con mantequilla y vamos colocando, al fondo, tiras de zanahoria, luego, una capa de las otras verduras, el jamón de york y el queso fundido, a continuación una capa de judías verdes, otra de verduras y jamón, otra de zanahorias, hasta terminar la mezcla.
  • Tapamos con papel film y ponemos el preparado al baño maría, en el horno pecalentado a 180 grados, durante 45 minutos.
  • Dejamos enfriar, sacamos del recipiente e introducimos en el frigorífico unas 12 horas. Queda una preparación compacta.

Podemos servirlo cortado en lonchas de unos tres cm. de grosor y bien caliente, porque así se aprecia mucho más el sabor de este plato.

En fin, además de colorida, una preparación muy sabrosa. Las verduras son muy digestivas, ideales para todo tipo de dietas relacionadas con la salud. Plato rico en vitaminas; E, A, C, B1 y B2. En minerales (hierro, calcio, fósforo, potasio), ácido fólico, fibra y carbohidratos.