jueves, 26 de mayo de 2016

Receta de Espinacas con huevo y bacon

  
Receta de Espinacas con huevo y bacon, muy fácil.

Ingredientes para seis personas

- 400 gr. de espinacas congeladas.
- 5 huevos.
- 150 gr. de bacon en trocitos.
- Ajo en polvo.
- Pimentón dulce.
- Vinagre de Jerez.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración

Descongelamos las espinacas dejándolas en la parte de abajo del frigorífico el día anterior a cocinarlas.
Las cocemos durante unos tres minutos en unos 200 ml. de agua desde que empieza a hervir, o mejor, cocerlas al vapor del agua.
Escurrimos bien las espinacas, quitándole toda el agua que podamos, aplastándolas suavemente con una cuchara. Y si están en trazos largos, damos varios cortes a las espinacas con la punta de la tijera.
En una fuente, batimos los cinco huevos, no demasiado, como si los batiésemos para una tortilla.
Tomamos una sartén y añadimos unos 80 ml. de aceite de oliva. Cuando empiece a calentarse, añadimos el bacon cortado en trocitos. Damos unas vueltas con la cuchara de madera mientras lo rehogamos con el ajo picado (unas dos cucharaditas de ajo picado). A fuego lento, sin quemarse. Y agregamos las espinacas, dando unas vueltas con la cuchara de madera, con unas gotas de vinagre, para potenciar el sabor de las espinacas (yo le pongo media cucharadita).
Y seguidamente, añadimos los huevos batidos y removemos todo para mezclar bien, hasta que veamos cuajado el huevo, aderezando con sal al gusto (yo le pongo media cucharadita), y finalmente, cucharadita y media de pimentón dulce, instantes antes de apartar las espinacas del fuego. 


domingo, 10 de abril de 2016

La cocina italiana y la pizza en el Jubileo de la Misericordia. La peregrinación a Roma de los apóstoles de la Divina Misericordia de Albacete. La Misericordia, la manera de ser del cristiano


Cristina Sánchez Pedregal, apóstol de la Divina Misericordia de Albacete (España).
Jesús Misericordioso nos ha llevado a Roma, la ciudad eterna, y al Vaticano y a las hermosas basílicas de la Iglesia, siendo dóciles al impulso de renovación espiritual en este Año Santo de la Misericordia y al deseo de celebrar y ganar con el Papa Francisco, nuestro Jubileo de la Misericordia: el Jubileo de los Apóstoles de la Divina Misericordia.

Tiene ya para mí sentido este nombre de ciudad eterna con que es conocida Roma, porque lo he vivido: su monumentalidad y belleza, cuna de nuestra civilización y cultura, es arrebatadora, mires donde mires. Me ha seducido, completamente. Hasta me sentía plácidamente arrullada cuando nos describían y mostraban sus grandes encantos, contemplando a su vez las maravillas y esplendor de la Iglesia en el cumplimiento de su misión a lo largo de los siglos, guiada por el Espíritu Santo.
Saciada, absorta, confiada, segura, semi dormida... tal como un niño saciado en brazos de su madre, así estaba yo.

Y en el Vaticano, la Basílica de San Pedro, la Basílica de San Juan de Letrán, la de San Pablo; Santa María la Mayor... tantos lugares santos, los mártires de las catacumbas... nos hemos sumergido y hemos bebido en las fuentes de nuestra fe, constatando nuestra verdad de que somos piedras vivas, eslabones de una cadena a la que estamos ensamblados por la adhesión personal a Jesucristo, muerto y resucitado por nuestra salvación: nuestro Salvador y Salvador del mundo. Por amor a Él, que nos amó primero, formando su Iglesia que abraza a toda la humanidad.

Y siendo peregrinos, compañeros del camino, celebramos nuestra fe, nos apoyamos los unos en los otros, vamos caminando, guardando y cumpliendo el mandamiento de Jesús el Señor: amándonos unos a otros, como Él nos ama, con todas nuestras imperfecciones, miserias, calamidades a cuestas, pero con la confianza puesta en Jesús, nuestro amigo, nuestro hermano, que va por delante.

Hemos convivido y compartido mucho en esta peregrinación desde Albacete a Roma, del 29 de marzo al 4 de abril, organizada por el Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete, especialmente para participar en el Jubileo de los Devotos de la Espiritualidad de la Divina Misericordia, que procedentes de numerosos países teníamos nuestro gran evento el día 3 de abril, con la Santa Misa del Domingo de la Misericordia, y el sábado, día 2, la Vigilia de Oración, también con el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.

Las Hermanas Obreras de la Cruz nos han hospedado y atendido en su casa, la Casa San Juan de Rivera, en la Vía Aurelia de Roma. Y todos los días teníamos una ruta muy intensa donde nuestro consiliario de la Divina Misericordia de Albacete, D. Francisco José Sevilla Calixto -D. Paco-, nos llevaba a los mejores sitios y nos lo explicaba todo. Perdí la cuenta de las veces que él nos iba contando, pero a él no se le perdíamos ni uno, ni una, ni media, ni nada.

El miércoles día 30 de marzo celebramos la Santa Misa en Santo Spirito in Sassia, el Santuario Oficial de la Divina Misericordia en Roma, donde nos unimos también a los demás fieles en el rezo de la Coronilla y la Novena de la Divina Misericordia.

La primera vez que oí hablar de la devoción a la Divina Misericordia fue en Madrid, hace ya unos tres años, en un encuentro de la renovación carismática católica. Me acerqué a un hombre joven, moreno, con barba, y le pedí oración por una situación personal y familiar para la que no encontraba consuelo ni esperanza, en una etapa de mi vida en la que aún iba echando las culpas a todo el mundo de las calamidades que me pasaban.
Él me miró, me escuchó y se fijó en la imagen de la Virgen María que llevaba conmigo, prendida en mi ropa, en mi pecho: María Auxiliadora. Y cuando terminó de rezar, me volvió a mirar y me dijo que yo tenía que rezar la Coronilla a la Divina Misericordia, y me preguntó si conocía a Santa Faustina Kowalska, la mensajera de la Divina Misericordia. Le respondí que no, y él repuso que es una Santa que yo tenía que conocer. Resulta que esta devoción ya estaba en mi ciudad, Albacete, pero yo no la conocía aún. Y realmente ha sido con la Divina Misericordia donde yo he encontrado verdadero consuelo y esperanza, y estoy firmemente convencida de que es el mensaje que el mundo necesita: la necesidad de confiar en Jesús Misericordioso, y en ser misericordiosos a imagen suya: dejar que Él vaya convirtiendo nuestro corazón de piedra en un corazón de carne, lleno de misericordia, de ternura hacia todos, empezando por nuestros más próximos.

Caminando por Roma, mi amiga Cristina -Cristina Sánchez Pedregal, arriba del todo, con la Divina Misericordia-, me hablaba entusiasmada de lo que el Papa Francisco nos había dicho en la Vigilia de Oración y en la Santa Misa: ternura, ser tiernos, ser misericordiosos... Nuestra conversación era, sobre todo, un canto y adoración al Señor Jesús que en su infinita e inconcebible Misericordia, -tenemos esta experiencia-, nos ha sacado de una vida que no era vida; de la oscuridad, a la luz de una vida plena, en la que realmente somos... y que la misericordia es, sobre todo, una manera de ser, mejor dicho: la manera de ser del cristiano: misericordiosos como el Padre. Nuestra manera de ser, como nos pide Jesús: llevar perdón, consuelo, ternura, comprensión, confianza... mirar a las personas como Él las mira a ellas, aunque nos parezca en muchos casos misión imposible, empezando por nuestros más próximos.

Del Diario de Santa Faustina Kowalska. Aquí vemos la necesidad de confiar en Jesús para recibir las gracias de su Misericordia.

Imagen de Jesús Misericordioso, con la oración: Jesús, confío en Ti. A la izquierda, Santa Faustina Kowalska. En Santo Spirito in Sassia.
San Juan Pablo II, que consagró al mundo a la Divina Misericordia. A su lado, la Virgen de Fátima. En Santo Spirito in Sassia.






Nuestra peregrinación desde Albacete a Roma y al Vaticano. Íbamos unos cincuenta.


Jubileo de los Apóstoles de la Divina Misericordia, procedentes de muchos países.
Nuestro consiliario de la Divina Misericordia, D. Francisco José Sevilla Calixto, con el Papa Francisco. Qué alegría. Cuántas gracias al Señor Jesús.







Cena en la Pizzería
Y disfrutamos de la cocina italiana durante el Jubileo de la Misericordia: de la pasta en sus diferentes variedades, principalmente espaguetis, ditalini y lasaña, y de la pizza.
A continuación, dos vídeos que grabé en la Pizzería "Navona Notte", vía del Teatro Pace, 44, Roma, donde cenamos el miércoles día 30 de marzo.



 
La pizza es una popular preparación italiana, de origen napolitano. Consiste en cocer en un horno de panadero como vemos en el vídeo, una torta de masa de pan guarnecida con un coulis de tomate adicionado con queso parmesano o mozarella, y con plantas aromáticas (orégano, albahaca), y ajo.
La pizza napolitana ha dado la vuelta al mundo, siguiendo el ritmo de las migraciones de los italianos. Existen numerosas variantes de pizza enriquecidas con hortalizas (fondos de alcachofas, guisantes, aceitunas, champiñones, pimientos, etc.), con rodajas de salchichón ahumado, jamón curado, filetes de anchoas, mejillones, gambas, etc.


Merienda de Miguelitos de La Roda
También, Pepe Ruiz y Pepi, su esposa, -José Ruiz Pérez y Josefa Villora López-, apóstoles de la Divina Misericordia de Albacete, nos invitaron a una merienda de Miguelitos de La Roda, en su tienda en esta localidad albacetense, antes de llegar a Albacete, al término de nuestra peregrinación.
Pepe Ruiz elabora, fabrica y comercializa este dulce exquisito, de hojaldre y crema, que cuenta ya con la Identificación Geográfica Protegida (IGP), porque son los Miguelitos de La Roda, únicos e inconfundibles.

viernes, 4 de marzo de 2016

Ensalada de Cuaresma, con patatas, palitos de mar, tiras de col, huevo y mahonesa


Para los Viernes de Cuaresma, podemos preparar esta sencilla ensalada:

Ensalada de Cuaresma
Ingredientes (para 6 personas o tener para varias veces, que siempre viene bien):

* 8 Palitos (tronquitos) de mar.
* 2 Patatas.
* 2 Huevos.
* 50 gr. de col.
* Mahonesa.

Elaboración
Cocemos los huevos durante diez minutos, desde que empieza el agua a ebullir.
Cocemos las patatas durante unos veinte minutos, desde que empieza el agua a ebullir. Antes de sacarlas del agua, podemos pincharlas con un tenedor llegando a su centro para comprobar si ya están cocidas.

En una ensaladera, troceamos las patatas y les ponemos sal. A continuación, añadimos los huevos, también en trocitos. La col la ponemos cruda, cortada en tiras pequeñas y finas.Y agregamos los palitos de mar, cortados en trocitos de medio centímetro, aproximadamente. Uno de los palitos lo reservamos para decorar la ensalada. Y finalmente, añadimos la mahonesa, removemos todo cuidadosamente y decoramos con ese palito.

A continuación, esta imagen nos recuerda cuáles son los días de abstinencia y de ayuno en la Cuaresma, y en qué consiste en cuanto a la alimentación.


lunes, 1 de febrero de 2016

Tarta de queso, con una receta bien sencilla y fácil de preparar



Como las cosas buenas hay que compartirlas, comparto esta receta que me ha dado mi amigo Carlos, de Madrid, para hacer tarta de queso. Aunque ya tengo publicada en este blog otra receta de tarta de queso, esta nueva tiene también su toque peculiar: el sabor algo ácido y dulce que le dan los yogures griegos naturales.

Es bien sencillo de preparar y rápido, con estos ingredientes:

Tarta de queso

Ingredientes
- 6 huevos.
- 1 bote pequeño de leche condensada (el que es el de poco más de un cuarto de litro).
- 1 tarrina de queso natural para untar, tipo Philadelphia (unos 300 gr).
- 6 yogures griegos naturales.

Elaboración
Se mezcla la leche condensada con el queso y los yogures, y añadimos los huevos, que habremos batido a parte. Se bate todo bien, y vertemos este preparado en un recipiente hondo, que previamente habremos embadurnado con mantequilla.
Y al horno, a media altura, unos 35 minutos a 180º. (En mi horno, que calienta mucho, yo mantengo la temperatura a 160º, durante unos 50 minutos. Cada uno conoce su horno).
Para saber si ya está en su punto óptimo de cocción, pinchamos la tarta con un palillo hasta el fondo, y si sale limpio, sin apenas grumos, está lista.

martes, 22 de diciembre de 2015

Oplatek: Feliz Navidad y venturoso Año Santo de la Misericordia 2016, con el Alimento del Pan Vivo


En Polonia, antes de empezar la cena de Nochebuena, los miembros de la familia y amigos reunidos en torno a la mesa navideña toman oplatek, que es un trozo de la hostia no consagrada, como signo de comunión y pertenencia a Jesús -la Misericordia encarnada por nosotros-, y en alabanza y gracias a Dios que tanto nos ha amado y nos ama, que nos ha enviado a su Hijo para habitar entre nosotros para siempre y podamos participar de la vida de Dios.
Este trocito de pan ácimo que es el oplatek, es partido y repartido entre todos: toman todos del mismo pan. Es una tradición muy antigua y difundida, que yo he conocido por la polaca Santa Faustina Kowalska, mensajera de la Divina Misericordia, en su Diario.
El Papa San Juan Pablo II, también polaco, tomó y comió del oplatek en su casa natal de Wadowice, con su familia.



También nos habló de esta tradición Hanna, nuestra guía de la peregrinación que desde Albacete hicimos a Polonia, guiados por la Divina Misericordia, en el mes de agosto de este año de 2015.

Si yo viviese en Polonia, iría a mi parroquia a por oplatek y lo compartiría con todos, en este Año Santo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco.

Lo comparto espiritualmente, con este artículo del Diario La Tribuna de Albacete, deseando una muy Feliz Navidad y un venturoso Año 2016, y que vivamos todos plenamente el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, en el que se están derramando abundantes gracias que proceden todas del Corazón Misericordioso de Jesús.

Porque como dice el Salmo: Vale más tu gracia, Dios mío, que la vida, queriendo decir que esta vida, sin la gracia de Dios, no es vida. Y se derrama abundantemente en los Sacramentos de la Reconciliación (perdón de los pecados), y de la Eucaristía, el Pan Vivo que se parte y se comparte para todos -Jesús mismo-.

Nadie tendría que pasar necesidad, no tendríamos que permitir que haya pobres ni gente sufriendo. Todos somos responsables los unos de los otros y responsables de la pobreza y de nuestra propia miseria.

A tiempo estamos de solucionarlo, cada cual en su lugar y en su entorno. Vivamos plenamente este Año Santo de la Misericordia.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Huevos ecológicos El Kirinal: Desde Ayna (Albacete), poniendo los puntos sobre las íes, con un sabor exquisito, fresco y natural, de pueblo

Susana Blázquez Cobos, gerente de El Kirinal, galardonada con el Premio Entre Nosotras 2015, de AMEPAP Albacete.

El Kirinal. Aquí la tenemos: la gallina que a su paso pone los puntos -¡como huevos!- sobre las íes.
Tres buenas razones para recomendar en Albacete Bienmesabe el consumo de huevos El Kirinal:

La primera, porque todo es natural en El Kirinal: la gallina es alimentada con un pienso que está certificado, sin aditivos; se cría al aire libre, en una tierra que no está tratada, y come según la necesidad que tiene. Por este motivo, la yema tiene un tono amarillo, y el sabor del huevo es exquisito y fresco, me atrevo a decir que auténtico: a los que somos de pueblo, nos recuerda a los huevos que comíamos cuando éramos bien niños.
Fritos, cocidos, emulsionados... estos huevos sorprenden por su sabor. Yo los he probado. Sé de lo que hablo y lo que cocino.
En El Kirinal son más de 400 las gallinas que a su paso están poniendo los puntos -¡como huevos!- sobre las íes, en una pequeña granja situada en la aldea de Villarejo, que pertenece al municipio de Ayna, provincia de Albacete, desde donde se está ofreciendo al consumidor un producto diferenciado, de alta calidad.

La segunda razón para recomendar el consumo de huevos El Kirinal, es por el eslogan de esta empresa, que es el que le ha puesto su gerente, Susana Blázquez Cobos: "Si puedes soñarlo... ¡PUEDES HACERLO!" . Y además, de verdad: Susana ha hecho realidad el sueño de su marido, Agustín Tendero, un sueño que él tenía desde niño, y por eso, el premio que recibió Susana como mujer emprendedora en la Gala de Premios Entre Nosotras 2015, se lo dedicó a su marido y a sus tres hijos con los que Dios les ha bendecido.
Los Premios Entre Nosotras 2015 están instituidos por AMEPAP - Asociación de Mujeres Empresarias de Albacete -, y fueron entregados el pasado día 5 de noviembre en el Teatro Circo de Albacete. El premio otorgado a Susana Blázquez es el de Empresa Agroalimentaria, por su proyecto empresarial El Kirinal. Más información en AMEPAP

La tercera razón es por Ana Isabel Blázquez Cobos, que conozco del Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete, y la última vez que nos vimos nos habló de la empresa de su hermana, Susana, invitándonos a probar estos huevos.

Las tres razones son importantes y con fundamento: el orden de los factores no altera este producto, natural, fresco, exquisito y auténtico, ecológico al cien por cien.

El Kirinal - Ecological Gourmet Eggs
Tlfno.: 626 70 00 23


viernes, 4 de septiembre de 2015

Zurek, la sopa de una peregrinación a Polonia guiada por la Divina Misericordia: el amor fiel que sale a nuestro encuentro para que confiemos en Él

Jesús Misericordioso (Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete. España)
Guiada por la Divina Misericordia, -el amor fiel que sale a nuestro encuentro, a pesar de todo, aunque no sepamos cómo llegar a Él, aunque pensemos que no lo merecemos o que no nos va a servir para nada, (a tal grado puede llegar la ingratitud y el desconocimiento)-, he hecho una peregrinación a Polonia organizada por la Diócesis de Albacete, a la que pertenezco. Hemos ido más de treinta, visitando durante ocho días los principales centros religiosos y turísticos de ese gran país, tras las huellas de Santa Faustina Kowalska, mensajera de la Divina Misericordia,  y del Papa San Juan Pablo II. Un viaje inolvidable, por lo mucho que hemos conocido, convivido y compartido, entre nosotros principalmente y también con los polacos que nos han acompañado. También hemos disfrutado de la comida típica de Polonia, como el zurek, una sopa muy aromática. Hanna, nuestra guía, nos dio la receta tal como ella la hace en su casa. Mientras nos la decía por el micrófono del autobús, yo iba tomando nota. Y la he hecho. No me ha salido igual, pero bueno, nos ha estado buena la sopa y me ha recordado a la de allí. Hay que tener en cuenta que los modos de cocinar son diferentes y además, algún ingrediente me ha debido de faltar, como los embutidos ahumados y la harina de centeno, en lugar de la de trigo, y probablemente un mayor tiempo de fermentación de la masa madre (harina y agua con mejorana y laurel), que esto creo que es una aportación interesantísima para la cocina. De hecho, me pareció entender de la explicación de Hanna que los polacos utilizan esta misma masa para la elaboración de más comidas, no sólo la sopa.

El encuentro con el amor fiel. Aquí EMPIEZA TODO
Antes de dar la receta de mi zurek, voy a hablar sobre el amor fiel que me impulsa y me llena la vida de alegría y esperanza: la Divina Misericordia, Jesús, en Quien confío. La Divina Misericordia es mucho más que una devoción piadosa que tiene su origen en Polonia y desde allí se está extendiendo al mundo desde poco antes de mediados del siglo XX, por la misión que Jesús encomendó a Sor Faustina Kowalska. Es también una devoción muy agradable a Dios por cuanto recurrimos a Él con confianza en su mayor atributo: Su Ser Misericordioso, ofreciéndole el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de su Amadísimo Hijo, como expiación de nuestros pecados y los del mundo entero, y nos muestra el camino para ser misericordiosos y la práctica del amor activo al prójimo, con lo que a su vez alcanzamos misericordia para nosotros mismos.
La Divina Misericordia es el mensaje que el hombre de hoy necesita, especialmente los más heridos y vacíos de sentido al vivir como si Dios no existiera. Este mensaje es que puedes confiar -y necesitas confiar-, en el amor fiel  que sale a tu encuentro, a pesar de todo, de tantas caídas, incomprensiones, desilusiones, aunque todo parezca perdido,  porque Dios está siempre dispuesto a acogerte en su infinita bondad y misericordia, y obtendrás misericordia y, con ello, tu restablecimiento como un hombre nuevo.
En la imagen de arriba, Jesús Misericordioso (Divina Misericordia) del Apostolado de la Divina Misericordia de Albacete (España), en la Capilla de la Adoración Eucarística y de la Divina Misericordia (C/ Octavio Cuartero, nº 5. Albacete).
Jesús sale a tu encuentro. Mírale y déjate mirar y amar por Él. Viene caminando hacia ti, desde un fondo oscuro, que son las tinieblas, la oscuridad en la que estás. Abajo a sus pies, una sencilla y poderosa oración: Jesús, confío en Ti, para empezar a entablar una relación de intimidad y amistad, de tú a Tú, entregándole tu confianza, sabiéndote amado por Él y que su amor nunca te va a faltar ni te va a fallar.
Algo muy importante que conviene no olvidar es que con la mirada puesta en Jesús y entregándole a Él nuestra confianza, EMPIEZA TODO. Es decir, no basta con ir a Él una vez a ver qué pasa, a ver qué siento... No. Hay que permanecer fieles al amor fiel, como en cualquier relación de amistad, día a día, instante a instante, cultivándola, enriqueciéndola. El amor se experimenta, el amor se vive, se vive por el amor, vivimos en el amor. Y el amor va creciendo. Es dejarse mirar y amar por Él, y escucharle en el silencio del corazón. Y otra cosa también muy importante: la fe no se puede vivir en solitario, crece en comunidad, en la Iglesia. Un cristiano solo no es un cristiano, no va a ninguna parte.

En esta foto, los que fuimos a la peregrinación, en el Santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki, con la Hermana Gaudia, que habla español, y nos recibió con la Hermana Sara. Sor Gaudia nos dijo estas palabras: Tenemos la misión de convencer de la Misericordia de Dios. Necesitamos dar este tesmonio al mundo entero: que somos hijos de Dios y todo lo que Dios nos ama. Dios es muy bueno, podemos confiarle a Él toda nuestra vida, completamente; problemas tan grandes que tenemos, confiárselos. El mal nos lo pone muy difícil, hace todo lo posible para que esta obra no prospere, pero tenemos que convencer de la bondad de Dios.


Receta de Zurek, Sopa de Polonia

Así nos sirvieron esta sopa, en cacitos individuales en un soporte con una vela para mantenerla caliente, en el Restaurante Farina en Cracovia. En la foto de abajo, la sopa que yo he preparado siguiendo la receta.
Ingredientes:
- Para la Masa madre: 2 cucharadas de harina de trigo; agua caliente (300 ml); 2 dientes de ajo; una cucharada y media de mejorana, 2 hojas de laurel, una pizca de pimienta negra.
- Para el caldo de verduras: 2 calabacines, 2 zanahorias, 1 cebolla grande, 1 puerro, 2 pimientos verdes y 2 tomates, troceado todo y hervido en litro y medio de agua. Después, yo he pasado el caldo por el colador, exprimiendo al máximo el jugo de las verduras y retirándolas.
- 2 huevos duros.
- 250 gr. de tacos de jamón serrano.
- Sal.

Elaboración:
Para la Masa madre: Disolver la harina en 100 ml de agua. Añadir el agua restante y hervir, con el laurel, los dientes de ajo y la pimienta. Dejamos hervir unos quince minutos. Apartamos del fuego y agregamos la mejorana. Dejamos reposar diez minutos. Colamos este preparado, para retirar las hojas de laurel,  los ajos y la mejorana. Y así obtenemos la masa, que dejaremos reposar en una fuente, tapada cuando ya haya perdido el calor, a temperatura ambiente si no hace mucho calor, o en el frigorífico, durante tres días.
Para hacer la sopa, agregamos a la masa madre el caldo de verduras, y lo ponemos a cocer mezclándolo todo durante unos 20 minutos, con el jamón desde el principio, y diez minutos antes de terminar, añadimos los huevos duros troceados. Vamos probando para poner sal al gusto.

Zurek, en mi casa.
He encontrado la siguiente receta polaca de Zurek, Sopa de harina de centeno, más tradicional y con más ingredientes. La sopa está mejor a medida que pasan los días, por lo que mejor hacer cantidad.